martes, 29 de septiembre de 2020

Para entender la vida

 


Escribes

para pensar,

piensas

para entender la vida;

y cuanto más escribes

más piensas,

y cuanto más piensas

más incomprensible

se te vuelve la vida.

 


domingo, 27 de septiembre de 2020

Fondo de vida difuminado

 


Soy, más que todo aquello que he sido,

todo aquello que no he sido.

Soy, también, pensamientos que no tengo,

emociones que me faltan.

Echo raíces en terrenos yermos

a sabiendas de que allí nada crece,  

porque mi vida consiste en ver

cómo se me escapa la vida,

puñado de arena entre las manos.

Manera tímida de existir, ésta:

pensar la vida, soñar la vida,

querer vivirla, pero sólo de noche,

al soñar asomado a la ventana;

de día sólo quiero que llegue la noche

para querer vivir la vida

al soñar asomado a la ventana.

Nostalgia de todo lo no vivido,

nostalgia de todo lo que no viviré…

Las cosas apenas son y ya han desaparecido.

Tantas caras, tantos lugares,

fugaces, apenas entrevistos…

Cada día es una vieja estación abandonada

en la que el tren no para;

tan sólo estas líneas que escribo

y que se van desvaneciendo:

retazos, jirones de ideas apenas evocadas,

palabras escritas sobre un fondo de vida difuminado.



jueves, 24 de septiembre de 2020

Uno escribe porque regresa

 


Quien ha contemplado con sus ojos la belleza

está ya consagrado a la muerte.

August Von Platen.

 

Y cruzas la frontera

a partir de la cual, consciente

de la sombra que la muerte

proyecta sobre ti, vuelves

al origen de todo, a la raíz

de las primeras palabras,

avanzando sin desmayo

hacia tu propia destrucción.

 


martes, 22 de septiembre de 2020

La eternidad

 


A mi amiga Mae,

siempre el mar…

 

Este ir y venir

inacabable como las olas

del mar, que llegan

para marcharse,

que se marchan para volver

a venir, repitiendo

y repitiendo siempre

la misma canción.

Parece un recuerdo

del futuro, pero

es sólo la eternidad.

 


sábado, 19 de septiembre de 2020

jueves, 17 de septiembre de 2020

La excepción

 


Como un rayo de sol

en el invierno más crudo…

Por eso el miedo a que se rompa

la fragilidad de este momento:

temes que no exista tanta belleza,

que sea el fulgor

que confirma la tiniebla.