viernes, 27 de octubre de 2023

La luz vive en el silencio

 


Como quien se pierde en un bosque

para encontrar una salida,

así, busca la luz no en la luz,

sino en la oscuridad.

No la hallarás en el ruido ni en la furia,

en la sangre ni en el fuego,

sino en el más clamoroso de los silencios:

el que vive en la propia conciencia.

Allí, como quien hace del abismo

su lugar de supervivencia,

los ojos despiden la luz encendida del conocimiento.

 


martes, 10 de octubre de 2023

Otra mirada

 


Es el recuerdo que queda

tras todo olvido.

Ante su inmensidad azul

claudica el pensamiento,

se pierden los rastros y las huellas,

el miedo y el temblor.

Es otra mirada,

aunque miren los mismos ojos:

una mirada

que resume la infinitud del mundo

en una sola y hermosa palabra:

mar.

 


viernes, 15 de septiembre de 2023

La playa

 


Vuelves a hallarte

bendecido por las aguas

envolventes y doradas

que colman de verdad

a quien las mira.

Cierras los párpados

y las oyes muy dentro,

cantando sin cesar

desde hace siglos,

escribiendo en tu poema

el gozo completo de existir.

 


martes, 29 de agosto de 2023

En el ojo del silencio

 


Cuando te acercas

a su centro,

la presión

del silencio

te aprieta

con tanta fuerza

la garganta

que te ves impulsado

al grito.

 


martes, 8 de agosto de 2023

Esa forma de eternidad

 


Y allí, en el hueco impreciso de los días,

aquietado al abrigo de esa tregua,

tú, ajeno a todo menos al agua, a la brisa, al sol…,

conquistando esa forma de eternidad

que consiste en que, al bajar los párpados,

habite, en esos ojos cerrados,

toda la memoria de la luz.

 

martes, 1 de agosto de 2023

La quietud

 


Estás en el mundo y no, y eso te gusta.

Estás en el corazón del aire,

más allá del naufragio del instante.

Un tipo de silencio, que no existe en el tiempo,

habla de la felicidad encontrada.

Casi sin pensamiento, flotando

en la máxima potencia del vacío,

abrazas la quietud de estar contigo.

 

sábado, 22 de julio de 2023

Has olvidado

 


Como desde detrás de ti mismo,

te has visto contemplando el mar y el cielo.

Qué pequeña la conciencia de tanta infinitud inabarcable,

qué plenitud del paisaje inasible.

Más sereno, más insignificante que nunca,

has perdido el pulso,

vaciándote de contenido.

Y, muriendo como el que se muere dormido,

has olvidado haber vivido.