Duele, duele ver la vida pasar, verla alejarse como un buque entre la niebla
Fuera de ellos no hay belleza
en el mundo: los sueños,
la guarida del frío, el lugar
donde la vida puede ser algo más
que miedo. Muchas veces
te han llamado, sin lograr encontrarte.
Ahora han decidido
no llamarte nunca más.
De qué manera espera el mar
tu mirada
para enseñarte
a sentir de otra manera,
como si mostrándose así,
como una parte íntima y misteriosa de ti mismo,
guiara tu inteligencia
hacia su contemplación.